¿Cómo es el procedimiento de la cirugía Lasik? |
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El láser se aplica en las capas medias de la córnea y para ello se levanta una delgada película en la superficie de la córnea denominada colgajo o “flap” corneal de entre 120 y 160 micras de espesor, mediante un aparato denominado microquerátomo. Este instrumento quirúrgico fue diseñado por el profesor José Ignacio Barraquer en 1963.
El corte realizado no es completo sino que el flap queda unido al resto de la superficie corneal por una bisagra de 3 a 5 mm. El flap permite una rápida recuperación de la visión y reduce el disconfort luego de la cirugía.
Posteriormente se aplica el láser sobre la capa interna, ubicada debajo del flap, ya que hacerlo directamente sobre la parte mas superficial de la cornea, produciría una úlcera muy dolorosa que tardaría varios días en cicatrizar.
El láser Excimer es controlado por una computadora en la cual previamente se especifican los parámetros de refracción del paciente, la energía a emitir y el tiempo de su aplicación, para remover una cantidad precisa de tejido y corregir o eliminar el error refractivo.
El sistema de centrado del laser respecto de la córnea durante el procedimiento, se controla mediante un sistema de precentrado óptico denominado eye tracking; esto permite que el láser siga los movimientos del ojo y en caso de que éstos fueran mayores de lo permitido, se suspenderían los disparos del láser para evitar una remodelación de la cornea descentrada respecto de la pupila. Una vez recentrado el laser, se continuaría con el procedimiento.
Terminada la ablación con el láser, el flap corneal es puesto de nuevo en su posición original en donde cicatriza sin la necesidad de puntos de sutura. Durante las primeras semanas, la unión del flap con el resto de la córnea es muy débil, por lo que es fundamental que el paciente no se frote los ojos bajo ningún concepto.
La córnea se hace más aplanada para corregir la Miopía, más curva para corregir la Hipermetropía, y más esférica para corregir el Astigmatismo. La técnica LASIK es la más extendida para la corrección de errores refractivos moderados a severos, se trata de un proceso no reversible, pero modificable.
Esta técnica ha mostrado una alta precisión en las correcciones obtenidas así como una baja tendencia a la regresión.
La cirugía no es dolorosa pero puede ser un poco molesta debido al aparato que sujeta los párpados. Tras la operación, los ojos pueden estar irritados, la luz puede molestar un poco y esta sensación puede permanecer durante unas horas. Además, presenta un postoperatorio libre de dolor y la recuperación visual es muy rápida, muchos pacientes evidencian una mejoría de su visión al salir del quirófano.
Es un procedimiento ambulatorio, no requiere hospitalización. Suele durar 15 minutos por cada ojo y se pueden intervenir los dos ojos en la misma sesión. Se emplea anestesia local tópica (en gotas), por lo que el paciente está despierto durante todo el procedimiento. |