Todas las personas diabéticas, ya sea de tipo 1 como de tipo 2, están en riesgo.
El alto nivel de azúcar en sangre como la hipertensión arterial, contribuyen a dañar los vasos sanguíneos de la retina y constituyen los factores de riesgo más importantes para desarrollar una Retinopatía Diabética.
Un gran número de personas presentan, al momento del diagnóstico de la diabetes, algún signo de desarrollo de Retinopatía Diabética.
Las mujeres diabéticas que cursan un embarazo, también están en riesgo de desarrollar una Retinopatía.
Todos estos grupos de riesgo, deben efectuarse exámenes oftalmológicos al menos 1 vez al año luego de diagnosticada la diabetes. El oftalmólogo, según el caso, indicara la frecuencia del control oftalmológico. |